sábado, 6 de octubre de 2012

Costa da Morte con ocasión de las “Xornadas Castrexas” (Vimianzo, 29-09-2012).

Viernes, 29: inauguración de las jornadas sobre La Edad del Hierro. Visita guiada por Vimianzo: castillo y castro das Barreiras. Pernocta en R/ Agro Trasariz N 43,645 W 9,27 (15129 Vimianzo). Cena en restaurante “El Castillo”. Muy mal. Sábado, 30: continuación de las jornadas y por la noche “performance” en el castro das Barreiras. Cena en otro restaurante de la localidad. Muy bien.
Domingo, 30: Por la mañana, visita al monasterio de Moraime (Muxía). Sorprende, de primera impresión, su ubicación desde donde se domina una gran panorámica de la zona. También todos los elementos que forman este conjunto monacal, muy bien explicados en el enlace. Al quedar en pendiente, se salva el desnivel con un pórtico de acceso muy enterrado. Coincide con la puerta de acceso a la iglesia y está muy decorado escultóricamente. Las tallas son numerosas pero poco profundas, más parecidas a bajorrelieves. Las columnas que enmarcan el pórtico tienen esculpidas figuras de apóstoles y profetas, detalle poco frecuente en las iglesias gallegas que suelen tener el fuste liso. El pórtico de la fachada sur tiene un tímpano singular donde se representa “La Última Cena”. Hay detalles interesantes: las manos de los apóstoles, la figura de San Juan…
Comida en el A.C. en la playa de Os Muíños, al pie del monasterio. Continuamos a San Martiño de Ozón. Sorprendentemente, desde hace un año viven en régimen de cooperativa varios socios bajo el nombre de “Aurora dos Camiños”. Poco queda del monasterio, la impresión de que debió ser potente por el hórreo que conserva (22 pares de pies, hace que se le considere de los más grandes de Galicia). La parte románica se encuentra en el ábside de la iglesia que conserva unos bonitos canecillos.
Seguimos dirección Porto do Porto y, poco antes de llegar a esta localidad, topamos con Cereixo. Las “Torres”, espectacular pazo gallego del siglo XVI se levantan majestuosas como una gran construcción de defensa al pie de la ría. Muy cerquita la iglesia de Santiago que es uno de los mejores ejemplos del peculiar estilo románico en la zona de Finisterre, de finales del siglo XII. Conserva un hermoso pórtico con la representación más antigua en piedra de la Translatio, el traslado del cuerpo de Santiago Apóstol a Galicia, en una barca con siete discípulos. Siguiendo el paseo fluvial se puede ver un molino de marea, uno de los hórreos más grandes de Galicia en antiguos terrenos del pazo, las casas del pueblo con sillares de granito… Seguimos camino de Camariñas para hacer una de los PGR clásicos, el que comunica Cabo Vilán con Camelle, por la costa. Hoy en día está muy bien preparado con zahorra o tierra pisada. Hay pista peatonal para los senderistas. Pasa por la Playa del Trece, Playa de Reira, Cementerio dos Ingleses… A partir de aquí, en la actualidad, el firme está un poco pero transitable. Llegada a Camelle de noche. Ni un lugar para pichar algo. ¡Y algunos se quejan de la crisis…! En un cuarto de hora, estábamos en Vimianzo. Cena en esta localidad. Muy bien. Muy buenos servicios de hospedaje y restauración. Pernocta en el sitio de siempre.
Lunes, 1 Visita a Laxe, pueblo marinero muy cuidado de “A Costa da Morte”. Aparcamiento en la zona portuaria. Hicimos una ruta a pie de 1,5 kms hasta el Faro de Laxe. Una vistas inéditas sobre la ría y sobre Cabo Vilano. Sorprendente el área recreativa que se inventaron en las proximidades del faro. Merece la pena acercarse hasta el faro, mejor andando. Se puede llegar en automóvil. Comida, muy bien, en Laxe. Regreso a casa, Mera (Oleiros) con 303 kms. andados.

martes, 2 de octubre de 2012

La Península del Salnés(20-06-2012).

La primera visita de la jornada fue a los petroglifos de Os Ballotes y a la “Pedra do Encanto (Bamio-Vilagarcía de Arousa). Donde todavía se pueden ver varios ciervos.
Continuamos a Carril para admirar su famoso “cruceiro” y ver su iglesia renacentista. Un desalmado destrozó la parte superior del crucero. En la iglesia nos sorprendió el retablo que procede de la iglesia de San Martín Pinario (Compostela) y, sobre todo, el cuerpo momificado de San Fidel guardado en una urna de cristal. A media mañana, subimos al monte Lobeira. En la subida, nos paramos a ver dos “mámoas” y un círculo lítico. La vegetación muy tupida impide una buena visión del conjunto arqueológico. En la cumbre hay una fortaleza medieval que conserva algunos muros y un aljibe. Grabado en una roca hay un alquerque, juego medieval parecido a las actuales damas. Para completar la mañana, nos acercamos a Ponte Arnelas, villa próxima al río Umia, completamos con la visita a la iglesia románica de Santa María de Mosteiro, que conserva una bonita colección de canecillos.
Por la tarde, visita guiada por el arqueólogo Rafael Rodríguez del Monte do Castro (Besomaño-Ribadumia). Este yacimiento castreño está sorprendiendo por los materiales que está apareciendo: uan pequeña fíbula con dos cabezas de animales, una dolabra –arma romana con forma de pico que formaba parte del equipamiento obligatorio de lso legionarios- o un machado de cubo, en bronce, pieza única en Galicia. Se encontraron también los restos de un entramado de madera formado por varias vigas carbonizadas, cubierta con restos de pallabarro para levantar las paredes, lo que constituye un hallazgo único dentro del mundo castreño. En cuanto a estructuras, se hallaron los restos de un taller metalúrgico, de una casa-patio o de una casa rectangular de grandes dimensiones. El castro fue destruido por el fuego, seguramente provocado, y hay evidencias arqueológicas de un gran combate.
A continuación, fuimos hasta A Lanzada, acompañados por el mismo arqueólogo, donde visitamos un yacimiento de excepcional valor: la factoría de salazón más antigua del Noroeste Peninsular, anterior a la llegada de los romanos. Aquí se descubrió una necrópolis con varios esqueletos maniatados que padecieron una muerte violenta. También un conchero donde aparecieron restos de gran importancia. Acabamos la tarde en el yacimiento de Adro Vello, en la península de O Grove, un lugar de ocupación prolongada en el tiempo, donde aparecen varias estructuras: la más antigua, una factoría romana de salazón, de la que se conservan varias bañeras; sobre ella, se encuentran los restos de una villa romana de la que se conservan muros y otros elementos; también una iglesia, posiblemente visigótica, que es el edificio más evidente: una necrópolis altomedieval en la que se descubrieron varios esqueletos, unos cubiertos con tégula o pizarra y otros enterrados en tumbas de piedra; y, por último, los restos de una torre medieval.